Me desperté azorado, sudando, la respiración
muy agitada, estaba tumbado boca arriba en la cama, ¿pero que cama?, no sabia,
intentaba recordar algo pero aún estaba demasiado nervioso para pensar en nada.
Intenté tranquilizarme, analizar la situación mientras amanecía en mi
conciencia, poco a poco el puzzle se iba uniendo. Estaba en mi cama, si eso si,
no se oía nada y era noche cerrada, todo correcto nada especial, además sabía
que no me había despertado nada ni nadie.
Todo había sido un mal sueño una pesadilla
agridulce, aunque aun no me acordase de nada, sabia que era algo muy lioso, por
la refriega que había tenido con mis sabanas liadas sobre mi cuerpo y algo húmedas
por el fragor de la batalla.
Tranquilamente fui hilando todo, me acosté
temprano, eso si lo recordaba perfectamente, y como siempre con cosas en mi
enorme, oronda y lisa cabeza. La testa siempre abarrotada de refriegas y
contiendas inútiles, de restos de mis propios naufragios. Así que es cosa
normal que cuando me despierto tenga nuevas batallas por delante, nuevas
trifurcas que ganar, nuevos retos para afrontar.
Aquello que me despertó tan violentamente
(estaba ya recordando algo vagamente, que pena que no lo pueda reproducir
después de pasados unos minutos. Podría escribir espeluznantes cuentos de
terror) era algo parecido a un paseo o un viaje, no se muy bien, estaba en otro
lugar es posible que incluso en otro tiempo, ese paraje me era desconocido, lo
mismo podía ser México que Rosario, Montevideo que Buenos Aires.
Estaba observando a una pareja que se
besaba en un bosque mientras escribían hundiendo una navaja en un árbol “te
amo” dentro de un corazón. A lo lejos pude ver un tren que pasaba despacio, muy
despacio, parecía un cuadro de Giorgio de Chirico
Todo
calmado pero en tensión, a la espera de que algún resorte lo cambie la situación
y vuelva a perderme en mis abismos, pero de momento todo parecía tranquilo, las
mariposas volaban libremente ondulantes
en sus íntimos itinerarios para posarse en las ramas de los árboles cercanos,
junto a los pájaros y confundiéndose con las maravillosas flores que bordaban
un hermosos paisaje eso si, sin aire, enmarcado por los edificios tan iguales y
tan distintos de la ciudad , encerrando así tan bucólico lugar.
Ni un Rey hubiera sido tan feliz como yo lo
estaba, pues en mi mente aun estaba una frase que escuche en boca de una amiga “arte
es dar”, que bonito…esto me recordó que una vez participé en un intercambio de
libros de artista, en aquella ocasión como en tantas otras me introduje en el
grupo de artista para arrebatarles sus creaciones y sentirme feliz de obtener
algunas maravillosas obras a cambio de unas miserables estampas. Me vi a mi
mismo con cara de especulador, La mirada turbia comprando obras de arte con
unos míseros billetes de banco, pero aun era peor que eso, porque en esta
ocasión yo mismo los había estampado en mi casa con artes primitivas.
La imagen que recordaba ya no estaba estática,
toda ella estaba en movimiento, viva, realmente parecía que hubiera sido un
descanso en mi viaje solitario por historias cotidianas buscando a alguien que
me lleve al baile para poder morir y así poder contestarme a mi mismo si realmente es un imperio la luz que se apaga o
por el contrario, tan solo es una luciérnaga, como si de un hermoso haiku se
tratara.
Ya despierto totalmente recordé que en la
habitación contigua descansaba una cajita llena de ilusiones y esperanza, llena
de pájaros y mariposas y sobre todo llena de amor.
Este relato escrito con gran cariño para
todos quiero que sea leído como un
enlace, como un nexo de unión de todos los libritos que he recibido y los que me
quedan, como un recuerdo de tan
maravilloso evento.
Ahora paso a relatar los nombres de los que
han contribuido al relato y como:
JIM LORENA: Rey
ANGELA VADALÁ: Soñaba que…….
Vuelo
CLAUDIA MORASSI: Arte es dar.
Pájaros. Flores.
VIRGINIA MALUK: ¿Es un
imperio esa luz que se apaga o una luciérnaga?
ISABEL SEVILLANO: Árboles. Pájaros.
Pájaros posados en árboles.
LORENA LOPEZ CENTELL: Andando
descubro. Mariposas. Historias cotidianas.
ANAHI GENTILE: Corazón, Tren.
Te amo.
CITLALI: Ciudad de viento
JACINTO LARA: La ciudad que
me sueña.
ALBERTINA TAFOLLA: Mariposas
al viento.
ARTURO CASCIARO: ¿Llévame al
baile que pueda morir?
SILVIA BORGHI: Ciudades.
Chilanga. Rosarina
JORGE ECHINEQUE: Montevideo
Mª. ANTONIA SANCHEZ:
Itinerarios íntimos. Aire
CLAUDIA ROFMAN: Buenos Aires.
GABRIELA SODI: Corazón.
Solitario.
Un fuerte abrazo a todos y perdonadme si me
dejo algo o a alguien fuera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
ESTE BLOG PASA A LA SIGUIENTE DIRECCIÓN http://1960juanas.blogspot.com.es/